Como ya dijimos muchas veces, existe un serio peligro de que la tarta de los ingresos no sea suficiente para la gran cantidad de oferta de televisión que se avecina. Ya sin entrar en las plataformas de satélite, cable o IPTV, la propia TDT contempla una horquilla de canales excesivamente ambiciosa.
Además de los veinte canales que emiten para todo el territorio español, y los cuatro de ámbito autonómico, la regulación de la televisión digital terrestre incluye licencias para emisoras locales. Por norma general, según reducimos el número de espectadores potenciales, las dificultades para conseguir rentabilidad se agravan. Siguiendo este silogismo, los canales locales serán los que más tendrán que diseñar bien el proyecto para no desaparecer.
Seguramente, la clave para que las locales encuentren su hueco consiste en programar contenidos que aprovechen precisamente las características específicas de la audiencia interesada en asuntos del municipio. Pero con independencia de esto, las empresas audiovisuales que se embarquen en esta aventura tendrán que inventar y adoptar formas de reducir gastos.
Una opción que parece muy interesante para ellos reside en la innovación tecnológica. Esta es una de las conclusiones llegadas en el Congreso de Aplicaciones de Realidad Virtual (CARVI) que se desarrolló esta semana en Vitoria. En concreto, una de las sugerencias que aportan los expertos participantes es el empleo de presentadores virtuales. Con eso, el ahorro afectaría al capítulo de personal.
Aunque sea sólo un ejemplo, valga de muestra de lo que los profesionales del diseño interactivo le pueden ofrecer a los productores. Como todo, las posibilidades virtuales no valen para cualquier tipo de programa. Las compañías deben hacer un uso razonable y discriminado.
Fuente : VideoBits















No hay comentarios:
Publicar un comentario